Tierra roja
En el segundo de tu vida que estés, te amo, amor de mi vida ... Y si alguna vez te sangra el corazón por extrañar, por echar de menos, cosas o gente, has de saber que soy parte de esa herida como la tierra del norte que arrojé con furioso dolor a tu mar del sur ... y que antes de hundirse y sepultarse en el agua, dibujó un arco rojizo, parpadeó sangre, me anunció que muerte sería desde ese instante ... muerte y renacer constantes , a cada golpe de ola, a cada espuma de no poder ... muerte y renacer constantes como corresponde a todo amor hasta los huesos ... así ha de ser.