Canterville
La idea me horadó : lo que me atrajo a vos fue tu inexistencia tu delineo de humo tu voz reproduciendo el mismo discurso académico blindado a prueba de amor. Tu apariencia de montaña a la que mahoma debía ir, jamás lo contrario. Porque nada más hipnótico que lo invisible arrasador. En esa región donde esperas una palabra - rajadura - en lo pétreo de las reglas sólo corre el viento... Allí, te ves en el espejo lo único, al final del túnel.