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Mostrando las entradas de octubre 9, 2016
Paralelo 46 Sur                                 Amo tu corazón de barco anclado. Tu sonrisa triste detrás de los ojos con sueño. El amor intenso por tus pequeños gestos me produce diminutas – pero múltiples- catástrofes interiores: dentro de mí humea un menudo volcán, al lado se desborda un río y a la vera árboles extienden sus ramas – cabelleras a la vehemencia del viento que las inmoviliza en un ademán definitivo. Amo la dulce línea de tu espalda. El modo de anunciarse de tu sonrisa detrás de los ojos con sueño. Estoy atrapada por el vaivén de tus olas de melancolía me arrastran su espuma y su sal a lo profundo del azul noche                             de tu mar. Dentro de mí la luna que engendró este sentimiento ha cr...
Marca de agua II                                                                                                                                                                                                    Mi p...
Imagen
trazos/ claroscuros                                                                        ella dibuja nuestro amor en un árbol y la rompiente de una ola bajo un dulce cielo ella lo duda, pero su forma de dibujar el mundo propone más de un sentido a mi existencia ( ya que presumo que ella dibuja el mundo para mí ) ella está en mi vida de un modo tan definitivo como la nostalgia
Tengo nada donde  debería haber recuerdo. La plena sensación de haber nacido de un huevo tirado en el monte. Mis rasgos se parecen a  los de los demás por  puro mecanismo de supervivencia. Por  dentro este  ser insatisfecho, quizás  anfibio, quizás aéreo… Lo cierto es que: tan poco terrestre… Sólo pasión absoluta por lo verbal. Único cordón azul que me une a ellos. Su característica distintiva y  más ajena, es  mi definición y  el fuego en que ardo hielo.
El lenguaje atraviesa Conmoción de nubes                         grises y violáceas. He depuesto mis armas,                           y rendida, ante tu dulce atardecer que pareciera guardar                            el último sol,                            el que no quiso marcharse. Un día que canta en el corazón las inútiles manos de la memoria que tratan de atrapar su voz.
                                                                                                                         “… Te ofrezco el recuerdo de una rosa amarilla,                                       vista en el crepúsculo años antes de que nacieras…”                                         ...