Message in a bottle I
Me quedé en la orilla
esperándote
muchas mañanas y tardes
pero no volviste
Los días de la tempestad
hicieron aguas
en mi barca de la vida
La furia de la tormenta
te arrancó de mí
poco tiempo
en el mundo
para darme cuenta
de que aquellas velas
jamás volverían
a ensancharse.
El sillón de mimbre
-que quedó arrumbado
y llenándose de polvo-
fue el cascarón de nuez
en el que nos mecíamos
en las aguas tranquilas
por un instante
muy pronto turbulentas
para ser pura ausencia.
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