#otoñosaudade1
Pienso que ya no existe el hogar , así como lo
concebíamos. Antes, las celebraciones o
rituales, tanto de la vida como de la muerte -
dos caras al fin de la misma moneda- se
realizaban en la casa familiar, es decir, en
el hogar.
Hoy , ya hace tiempo que hay salones en
alquiler para ambas finalidades.
Me pregunto si , el hecho de desmontar esas
energías , que convergían fuertemente en
aquéllos rituales del hogar, tiene su parte
en su inexistencia actual . Su conversión en
mero factor comercial. Energías que ya no se
nutren ni sedimentan juntas. Robustas
energías que hacían estallar odios, envidias,
resquemores. O, por el contrario, encendían
amores incendiarios, puras energías que
llenaban de brotes la tierra más yerma.
Hoy , son frágiles y quebradizas. No se miran
a los ojos. Energías efímeras sin hogar.
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